Sexfulness: Conecta con tu sexualidad – Mireia Muñoz

sexualidad consciente

Sexfulness: Conecta con tu sexualidad – Mireia Muñoz

A menudo se confunde el sexo con la sexualidad. Cuando hablamos de sexo nos referimos al conjunto de características físicas, biológicas, anatómicas y fisiológicas de los seres humanos, que definimos como hombre o mujer. Está ligado a la reproducción y a las características hormonales y evolutivas correspondientes. La sexualidad en cambio es un concepto mucho más amplio que se relaciona con el desarrollo psicobiosocial de cada persona. Es un proceso adaptativo que está presente a lo largo de toda nuestra vida desde que nacemos.

Cuando tenemos alguna dificultad en relación a nuestra sexualidad, ésta viene determinada por la percepción que tenemos sobre ella y sobre nuestra intimidad. Esa intimidad es el encuentro con nuestros deseos, nuestros anhelos, nuestras emociones, con las expectativas e ideas proyectadas en nuestra relación con nosotros y con el otro.

La sexualidad empieza por nuestro cerebro, a partir de las creencias que hemos ido construyendo a lo largo de nuestra vida fruto de experiencias anteriores o de la educación recibida por parte de nuestro entorno y se fundamenta en factores emocionales como el miedo, la vergüenza, la culpa, la rabia o la inseguridad, así como también en aspectos interpersonales como la forma de comunicarme e interactuar con la otra persona. Si además, percibimos algún estímulo, consciente o inconscientemente como estresante, reforzará esas dificultades, manteniéndolas.

Hoy en día la sexualidad se vive principalmente desde la genitalidad, desde los objetivos a alcanzar (un orgasmo, un coito largo…), lo que vuelve a situarnos en la mente y a desconectarnos del cuerpo… produciendo justo el efecto contrario a lo que esperábamos. Y esa desconexión no sólo nos puede causar malestar, frustración o falta de placer, sino que además nos aleja de lo que verdaderamente importa en la sexualidad: sentir.
Sin embargo, cuando tomamos conciencia de cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con el otro y no sólo cómo lo hacemos sino también desde dónde lo hacemos y qué patrones repito que están generando esa inquietud, puedo generar un cambio completamente distinto en mi sexualidad. Puedo liberar aquellas cargas que me limitan, para vivir una sexualidad sana y sobre todo libre… para empezar a vivirla desde el cuerpo y para el cuerpo, desde las sensaciones y la experiencia sensorial de cada encuentro.

Al final, la sexualidad es como la punta visible de un iceberg que está sostenida por una gran masa de hielo y que se esconde debajo del agua. Hay un motivo de consulta o una preocupación inicial, pero es preciso profundizar en tu propia historia sexual con el fin de empezar a vivirla cómo tú decidas, dejando de lado todo aquello que bloquea o inhibe la respuesta.

Desde el autoconocimiento y el uso de las pautas adecuadas, podremos poner una mirada distinta a nuestra sexualidad, para empezar a vivirla de forma presente y plena. Es entonces cuando podremos sanar disfunciones y dificultades adquiridas y volver nuestra sexualidad mucho más consciente.

Mireia Muñoz Fuente
Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas, especializada en inteligencia emocional (col.22438). Imparte terapia en consulta, talleres de crecimiento personal y meditaciones dónde lograr un equilibrio psico-corporal.
620 63 17 01 / mirempsicologia@gmail.com

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