Enfocando las terapias alternativas

enfocando las terapias alternativas

Enfocando las terapias alternativas

Walter Gropius fundador de la Bauhaus dijo: Arquitectos, escultores, pintores, debemos regresar al trabajo manual. Establezcamos, por lo tanto, una nueva cofradía de artesanos, libres de esa arrogancia que divide a las clases sociales y que busca erigir una barrera infranqueable entre los artesanos y los artistas.

Me gustaría usar esa frase que de alguna manera cambió el mundo de la arquitectura en el siglo XIX para enfocar el papel del terapeuta en nuestro país.

Así que, con el permiso del señor Gropius diré: Acupuntores, homeópatas, Coaches,etc. Debemos regresar a la proximidad. Establezcamos, por lo tanto, una nueva cofradía de terapeutas, libres de esa arrogancia que divide a las clases sociales y que busca erigir una barrera infranqueable entre los médicos y los terapeutas.

Vamos por partes:

Es evidente que las terapias alternativas están absolutamente en auge y que a día de hoy se han convertido ya en una opción para muchas personas a la hora de escoger cómo sanar. Este boom de las terapias naturales se debe a dos factores principales, en primer lugar la formación que hay de ellas en nuestro país, cada vez más extensa y profesional, y en segundo lugar, que poco a poco, los médicos van recomendando y entrando en el mundo de lo que denominamos medicina alternativa.
Desde hace ya muchos siglos, en China, América o Europa la medicina alternativa se ha practicado con un tema en común, la medicina holística. Es decir, entender que el cuerpo funciona globalmente como un conjunto entre lo físico, lo emocional y lo mental, en vez de verlo como piezas de un coche que hay que cambiar cuando se estropean.
Como he comentado, la oferta educativa en España en cuanto a terapias alternativas es amplia y por suerte para nuestros pacientes muy estricta y profesional. Pero aún así veo una clara falta de coherencia, que según mi opinión, nos llevará por el mismo camino por donde parece que está yendo la medicina convencional en nuestro país, la desfragmentación, la exclusión de todo aquello que no es palpable. Así que el dogma debería ser: Hay que diferenciarse del sistema de medicina convencional, y remarco EL SISTEMA y no la medicina convencional, que por supuesto puede ir de la mano de las terapias alternativas.
¿Por qué no escuchar a los abuelos? A esos que no hacemos caso, los que se quedan mirando las obras, o se intentan colar en el super, si, esos. Porque más vale el diablo por viejo que por diablo. Ellos son los verdaderos especialistas en ir al médico. En realidad son los que llenan cada día las salas de espera de los CAP. Ellos buscan en su memoria y encuentran ese médico de familia que venía a casa, te miraba la lengua y te decía que comieras arroz con perejil una semana. O te decía que no te preocuparas, que descansaras unos días, que salieras y te relacionaras...Esa figura a día de hoy ha desaparecido.
Nosotros, los terapeutas, deberíamos ser los encargados de rellenar ese hueco, de ser esa proximidad y esa experiencia que hace que nuestros pacientes confíen en nosotros. De ser aquellos que tratamos lo emocional, lo físico y lo mental al unísono. Pero estamos cayendo en la especialización, en la herramienta, ya sea medicina china, reiki, coaching, fitoterapia, constelaciones, flores de bach,etc. Y las utilizamos para quitar el dolor, curar la ansiedad, dormir bien… Sin tener en cuenta que todo cuenta, nunca mejor dicho.
Así que si queremos aprender a destacar por nuestras cualidades y diferencias, nos falta una formación para ser terapeuta. Y después de mucho trabajo, dedicación y esfuerzo, finalmente lo hemos conseguido.

Trabajar la visión holística, el acompañamiento al paciente o el trabajo personal son puntos clave que impulsamos en el máster en crecimiento personal y terapias alternativas; Para así crear una figura del terapeuta completa y coherente con la sociedad en la que vivimos. Entendemos que hay que dar solvencia con una buena base de estudios, pero hay que aproximar al terapeuta a esa visión de la medicina, a ese acompañamiento y cuidado de nuestros pacientes. Muchas veces tomar un té con un buen amigo y tener una buena charla, es mejor medicina que un calmante muscular o un antidepresivo. Y es aquí donde necesitamos hacer hincapié, en el trabajo personal de cada uno. Eso, amigos, es lo único que nos diferencia de los estudios de medicina convencional.

 "el sabio no enseña con palabras, sino con actos." Lao Tse

Desconozco los motivos por los cuales un médico en el siglo XXI estudia medicina. Seguramente porque le atrae y cree que puede ayudar a los demás, porque es tradición familiar, o desgraciadamente porque cree que se puede ganar muy bien la vida.
Lo que si se, es que un terapeuta estudia cualquier terapia para hacer un trabajo personal, porque le ha pasado algo en la vida que le ha hecho cambiar, ver las cosas de otra manera y atreverse a ser el mismo y ganarse la vida con ello.
Aquí es donde está la diferencia más básica, y es desde aquí, desde donde podemos, con nuestras herramientas, ayudar a los demás, a través de la experiencia personal.

El Máster en Crecimiento Personal y Terapias Alternativas está creado para esto. Para poner las terapias alternativas a la altura que les corresponde. Poder decir con la boca bien grande: yo uso las terapias para sanar.
Para que los terapeutas de nuestro país sean buenos profesionales y sepan a quién pueden ayudar. Y nos dejemos de encontrar figuras como gurús que sanan el cáncer con las manos, o que levitan al meditar.

A parte de impartir, como es evidente, un abanico de herramientas para que puedas escoger con cual trabajar, lo más importante que hacemos en el Máster, es enseñarte a ser terapeuta y lo hacemos con un año de trabajo interno de crecimiento personal. Porque no puedes impartir o enseñar algo que tu no hayas vivido previamente. Y es a través de esta realidad que nos convertimos en ese profesional que, usando la herramienta que domina, sea capaz de sanar a través de su experiencia y del amor a su profesión.

Me gustaría hacer un llamamiento a toda esa comunidad de personas que dedican sus vidas a ayudar a los demás. Trabajemos juntos, desde el amor, todo suma, y de ninguna manera, nada de aquello que esté creado desde la voluntad de sanar puede restar. Aunque muchas veces no estaremos de acuerdo, estoy seguro que dentro de la Bauhaus también tenían discrepancias, todos los grandes movimientos sociales las han tenido.

 

Ferran Cases
Especialista en cambio de
patrones mentales y de conducta
a través del Qi Gong y la medicina taoísta
www.theurbantao.com

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