Astrología para terapeutas

Charla: Detección de tendencias psicológicas a través de la astrología - Rosa Solé

Astrología para terapeutas

La carta natal, que se calcula a partir de la fecha, hora y lugar de nacimiento, nos proporciona un mapa de la constitución psicológica de la persona. Esto hace que el conocimiento de la astrología sea muy útil para cualquier tipo de terapeuta.

Una carta natal es una proyección del mapa del cielo en el momento y lugar de nacimiento, que crea una impronta en la persona.

En una carta natal encontraremos varios niveles de funcionamiento, que comienzan en lo más interno de la persona (subconsciente) y terminan en lo más externo (actuación y relación con el entorno).

En un nivel avanzado de astrología, se puede ayudar a la persona a identificar su propósito vital, así como determinar los períodos en los que es más probable que se tome plena conciencia de una cualidad, o que se desate una crisis que iniciará un proceso de transformación.

Los elementos básicos de una carta astral son los siguientes:

Planetas (por tradición astrológica también incluimos el Sol y la Luna en esta categoría): Son nuestras herramientas físicas, mentales y emocionales.

Signos del zodíaco: Son la energía de la cual se alimentan los planetas. Se clasifican en cuatro elementos: Fuego, Tierra, Aire y Agua. Cada elemento tiene sus preferencias y su forma de funcionar, por ejemplo el fuego es más rápido y entusiasta que la tierra, pero la tierra tiene más capacidad práctica.

Casas: Representan doce áreas principales de nuestra vida. Es el escenario donde se proyectan y actúan los planetas, y donde el entorno nos mostrará sus demandas.

Aspectos: Son las relaciones entre los planetas de nuestra, es decir, como funcionan entre ellos. En una carta natal nos encontraremos aspectos armónicos (planetas que entre ellos tienen facilidad para actuar) y aspectos tensos (planetas con motivaciones incompatibles u opuestas).

En una carta natal se muestran gráficamente todos estos elementos y la relación entre ellos:

El propio “dibujo” de la carta natal, ya nos da automáticamente una primera impresión sobre el funcionamiento psicológico de la persona. Con un poco de práctica, observando una carta natal durante unos minutos, nos podemos hacer una primera idea del funcionamiento del individuo. No obstante, no debemos olvidar que la carta natal solo es un mapa y cada persona en cada momento es la suma de experiencias que ha vivido con ese mapa, pero ya tendremos un punto de partida y sabremos “dónde debemos mirar”.

Tradicionalmente se dice que “los astros inclinan pero no obligan”. Es decir, nuestra carta natal nos hace propensos a un determinado tipo de patologías, que pueden proyectarse en determinadas áreas de nuestra vida. Desarrollaremos en mayor o menor medida estas patologías, dependiendo de cómo integremos las experiencias y aprendizajes que inevitablemente la vida nos va a traer, porque en realidad somos nosotros quienes vamos a atraer esas experiencias, para tener la oportunidad de resolver nuestros conflictos internos.

La astrología puede ayudar a los terapeutas a identificar con más facilidad el potencial de conflictos internos y externos de una persona, mejorar la comprensión global del individuo y poderle proporcionar un acompañamiento más eficiente.

Gabriel Jorba
Enero de 2017

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